miércoles, 25 de junio de 2014

Tiempos de Cambios en la Educación:

     La relación entre economía, sociedad y educación ha sido abordada a lo largo de la historia del pensamiento de múltiples y variadas maneras dando cuenta de su singularidad y comportamiento en cada época hostórica.

     En efecto en el momento actual, la enorme aceleración del cambio social modifica de una forma tan rápida nuestras formas de vida, introduciendo nuevas concepciones económicas, nuevos desarrollos científicos y tecnológicos y nuevos valores sociales, que no cabe esperar una tregua en las demandas de cambio de la sociedad sobre nuestros sistemas educativos.

     A partir desde esta perspectiva cualquier esbozo sobre la realidad educativa venezolana actual se debate entre la crítica severa a la estructura y funcionamiento del sistema y la justificación circunstancial de la calidad de sus resultados, actitudes que paralelamente expone salidas optimistas frente a la crisis generada por un sistema social que no logra consolidar un proyecto político y social destinado a producir cambios significativos y así responder a las necesidades fundamentales de la población. De igual manera, las políticas del Estado en materia educativa intentan, sin lograr resultados convincentes, dar respuesta a las necesidades de formación y desarrollo del individuo como ser social e individual, apto para el trabajo y para la vida demacrática y, olvida que la educación es uno de los principales medios para el mejoramiento de la comunidad y formación de la familia. La falta de interés por las variables como el fomento de los valores, la personalidad, el pensamiento reflexivo y crítico y la formación de los hábitos, emtre otras, han impedido la capacidad de vivir en mejores condiciones sociales y económicas.

     Venezuela es una nación con grandes recursos económicos y humanos, con proyectos políticos viables que deben reorientarse en función de sus necesidades prioritarias, respaldados con el compromiso y participación de todos los sectores públicos y privados. Debemos analizar el porvenir para alcanzar nuestros ideales, destinando la mayor inversión social y económica al sector educativo, en los proyectos sustentados en el diagnóstico de nuestras necesidades fundamentales y reales, para alcanzar a mediano y largo plazo una mejor calidad de nuestra educación y, en consecuencia, consolidar un nivel de vida más adecuado, de mayor satisfacción social, cultural y económica.

     Sin embargo, en respuesta a la crisis educativa actual y fundamentado en la experiancia diaria del trabajo escolar, se está generando un movimiento de vanguardia en el pensamiento pedagógico venezolano, esfuerzo individual y colectivo emergente de las aulas de la escuela, de los liceos y de las universidades. A pesar de las dificultades que hay que confrontar con la parte administrativa institucional y la carencia de recursos económicos, un gran número de docentes se preparan y actualizan en diversos centros de formación permanente, lo cual, este clima favorable nos estimula a consevar una actitud optimista frente a la situación que confronta el sistema educativo nacional.

     Hoy más que nunca necesitamos mirar nuestro entorno, describirlo, reinterpretarlo con un sentido renovado y ampliado en las visiones reinantes. Es por ello, que se hace pertinente sobrepasar la pesada carga que nos legara el neoliberalismo y sus niveles interpretativos, de modo a introducir la polivalencia y la pluricompetencia en las miradas de la economía y la educación. Nuestro tiempo reclama conocer, abordar, diagnòsticar e intervenir, proyectar y vehiculizar planes de acción que ensayen formas diferenciadas de tratar el hecho y de responder a las demandas y necesidades de una sociedad activa, participativa, comprometida; que busca ejercer su plena ciudadanía.